deCuoreDulce

Nuestra historia

deCuoreDulce comienza varias generaciones atrás, con nuestros abuelos. Ellos, con esfuerzo y dedicación, levantaron a su numerosa familia emprendiendo desde casa con un horno de barro construido por sus propias manos. El pan amasado fue el inicio de un camino que pronto se llenó de nuevos sabores: sopaipillas, kuchen, queques y unas empanadas que aún hoy son recordadas con cariño por los vecinos.

Pero lo que más marcó su legado no fueron solo los productos, sino el corazón con que trabajaban: muchas veces compartían pan y dulces con quienes más lo necesitaban. Esa generosidad dejó huella y sembró el espíritu que hoy inspira a deCuoreDulce.

Con el paso del tiempo, el oficio se fue perfeccionando y evolucionando hacia nuevas preparaciones, en especial las tortas, que hoy acompañan celebraciones y momentos especiales. Así, deCuoreDulce nace de una tradición que une esfuerzo, sabor y amor: un proyecto que no es solo un negocio, sino también una manera de dar con el corazón